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¿Qué es un protocolo?
18/4/22

En su significado más genérico, un protocolo es una serie de pautas y condiciones que regulan el funcionamiento de una actividad, un evento o un producto o servicio, o en algunos casos la forma en la que hay que comportarse en cierta comunidad.

Las pautas de convivencia de una escuela son un protocolo. La pandemia, otro ejemplo, generó un montón de protocolos sanitarios que de forma muy explícita determinaban las reglas para usar el transporte público o para viajar fuera del país. Otro caso clásico son los protocolos de ceremonial que indican cómo servir y atender una mesa en una boda real.

Pero los protocolos no sirven solo para eventos políticos o sociales. Muchas actividades cotidianas están atravesadas por protocolos. Desde las reglas de tránsito, que señalan cómo comportarse al volante, hasta las pautas y las operaciones a seguir para enviar un email, dependientes de protocolos de internet como TCP/IP o HTTP, dedicados a la comunicación y transmisión de hipertexto entre dispositivos.

Para qué sirven los protocolos en cripto

En específico, en cripto se llama protocolo al conjunto de reglas, pautas y operaciones programadas que hacen de base para las redes blockchain y los desarrollos web3.

El núcleo de un protocolo cripto son los conjuntos de smart contracts que determinan la forma y estructura de una red o un servicio. Esos smart contracts están armados en código informático, pero también hay otros tipos de pautas dirigidas a los usuarios, y que bien entran dentro del concepto de protocolo.

  • Entonces, está el propio código informático de la red y de sus sistemas de seguridad, que determina y automatiza su funcionamiento y se escribe en lenguaje de programación,
  • pero también están los whitepapers y otros documentos guía que establecen en lenguaje humano cómo funciona una dapp, una plataforma o una red, qué permite hacer y qué condiciones se deben cumplir para usarla.

Además existe otro subtipo de protocolo fundamental para el funcionamiento del ecosistema: los protocolos de consenso como proof-of-work o proof-of-stake, que establecen cómo se procesan las operaciones de una red, cómo se minan o forjan nuevos tokens y de qué manera se premia a quienes trabajan en la minería de la red.

Protocolos, las piedras sagradas del ecosistema cripto

Protocolos blockchain y descentralización

El ecosistema cripto tiene la capacidad de funcionar de forma descentralizada a todo nivel y en cualquiera de sus formas: desde aplicaciones de todo tipo a videojuegos play to earn o utilidades DeFi. Eso implica que no hay servidores ni autoridades centrales que regulen y validen la información.

En los sistemas descentralizados, esa función la cumplen los protocolos, que habilitan el flujo de información y de fondos de forma segura, confiable y privada, pero además comprensible e indudable para todos los nodos de la red.

Por todo esto, se puede decir que los protocolos son los principales encargados de que un proyecto cripto funcione, sea una dapp o un token.

Y para los usuarios, los protocolos habilitan el acceso seguro al uso de una red o servicio, determinan qué acciones pueden realizar, como crear una wallet o hacer staking en el protocolo o usar su infraestructura para transferir valor. En resumen, es el protocolo lo que resguarda la funcionalidad de cualquier herramienta cripto.

Casos de protocolos cripto

La principal criptomoneda funciona sobre una red que se rige según un protocolo. Y a los tres se los llama igual: la red Bitcoin depende del protocolo Bitcoin para el uso de la criptomoneda bitcoin.

Ethereum, la segunda cripto más importante, tiene una red que funciona como una gran computadora descentralizada en la que se pueden correr todo tipo de programas conocidos como dapps; y cada dapp puede tener su propio protocolo para funcionar, que necesita ser interoperable con el conjunto de smart contracts que rige Ethereum.

Dentro de los smart contracts de Ethereum, algunos se ocupan de funciones específicas de la red, con protocolos menores o más específicos como el ERC-20, que permite crear tokens fungibles siguiendo ciertas pautas y condiciones, o el ERC-721, que es similar pero para NFT o tokens no fungibles.

También existen protocolos de segunda capa o de layer 2, que son desarrollos que se montan a una red de base como la de Bitcoin (en el caso de Lightning Network), la de Ethereum (como x-Dai, donde entre otras cosas se pueden crear los criptosouvenires conocidos como poaps) o cualquier otra para agregarles funcionalidades o mejorar algún aspecto de su funcionamiento, en general las velocidades y comisiones de transacción.

También los grandes conglomerados de utilidades DeFi tienen su propio protocolo, y muchas veces se habla de ellos directamente como "protocolos DeFi", como en los casos de AAVE, Uniswap o Compound.

El ADN del ecosistema cripto

La descentralización es una de las ideas más fuertes del ecosistema blockchain, pero esta posibilidad de comunicarnos y operar de forma directa, sin ninguna intermediación, depende de sistemas que tienen que ser tan claros como rigurosos al validar lo que pasa en una blockchain.

Ésa es la principal tarea de los protocolos, o mejor dicho de quienes los diseñan: dar pautas comprensibles e indudables para que las cosas funcionen por sí mismas, con reglas y condiciones claras para todos los participantes.

A tal punto que, sin protocolos, el ecosistema cripto no sería posible.