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Industrias culturales y NFT

Al hablar de blockchain y criptomonedas, el primer aspecto que sale a la luz es el económico, y tiene sentido porque la mayoría de los desarrollos son herramientas financieras, de pago o de cuenta, o tienen algún sistema económico propio asociado a tokens tanto fungibles como no fungibles, en lo que se conoce como tokenomics.

Pero más allá de eso, blockchain es además un ecosistema de herramientas y de plataformas que alimentan la creatividad. El mundo NFT es el aspecto donde esto se vuelve más evidente, con el criptoarte, los videojuegos y los usos cada vez más extendidos para el mundo de la música, el arte audiovisual y el entretenimiento.

Los NFT sirven para demostrar quién creó una obra, si es auténtica, y si efectivamente es única.

Autenticidad, propiedad y rareza

Los NFT son de alguna manera una "visualización" de un activo inscrito en blockchain. La mayoría de los NFT tienen un rostro, una ilustración, una estética, un personaje: cierta imagen que los representa. Por eso es que irónica y despectivamente se habla de los NFT como "jpgs".

Pero la diferencia entre un NFT y un jpg es que el NFT, además, incorpora una serie de medidas de seguridad y autenticidad que son clave en el mundo del arte. El hash criptográfico puede determinar cuándo una obra de criptoarte fue creada y por quién. Por lo tanto, puede demostrar su autenticidad. Además, el que sean NFT asegura su rareza o su escasez (si es una obra única, limitada o personalizada) y hace explícito que es una obra indivisible e irremplazable.

Casi naturalmente, el primer uso resonante que se les dio fue en el mundo del arte digital. Los collages digitales, los modelados y las animaciones 3D, los cuadros con estética 8-bits y las colecciones de personajes ilustrados le dieron el primer gran impulso al mundo NFT. Un caso emblemático fue el de Beeple, el artista digital que logró vender el collage NFT Everydays: The First 5.000 Days por 69 millones de dólares.

La comunidad cripto está bastante de acuerdo en que 2022 será el año de los NFT musicales. Esta tendencia comenzó hace tiempo, y entre otros artistas locales ya Bizarrap y Babasónicos sacaron sus propias colecciones no fungibles mediante la plataforma Enigma.art, con el apoyo de Ripio.

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