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Tendencias en juegos NFT

Gods Unchained fue uno de los primeros videojuegos NFT en tener éxito y convertirse en referente. Es un juego de cartas digitales coleccionables que representan criaturas y hechizos con las que los jugadores pueden luchar contra otros. Es un sistema similar al de juegos TCG como Magic: the Gathering, Pokémon o Yu-Gi-Oh!, o ejemplos digitales como Heartstone. Este sistema de personajes con poderes representados por NFT también es el núcleo de juegos como Axie Infinity o Splinterlands, algunos de los más consolidados del ambiente.

Otra tendencia actual la marcan juegos como CryptoMines, CryptoCars o MetaSoccer, donde se arman distintos equipos (de mineros espaciales, de autos de carrera o de futbolistas, según el caso) para repetir una vez al día alguna misión a cambio de una recompensa en cripto: una misión espacial, una carrera, un partido. Estos eventos se resuelven en función a un cruce automatizado de estadísticas, que toma en cuenta los poderes y habilidades de cada personaje además de un factor suerte o aleatorio.

Otra línea cada vez más pujante es la que se inspira en los videojuegos de mundos online como Fortnite o Minecraft para presentar sus experiencias de metaverso: son los casos de Decentraland, The Sandbox, Bloktopia o Upland. En estos ejemplos, el "éxito" de quien juega no está dado por el resultado que obtiene jugando ni por la eficacia estadística de su equipo de personajes, sino por la capacidad de involucrarse en la comunidad y crecer con ella.

Hay muchos otros ejemplos del gaming NFT, y por supuesto que un montón de casos vienen de formatos exitosos en los videojuegos tradicionales. Como Lost Relics, un juego de rol de saquear mazmorras, con trasgos, cofres y espadas mágicas. O como Plant vs Undead, cuya referencia es más que evidente.

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