Volver al inicio
Aplicaciones descentralizadas (DApps)

Tal como señala su nombre, las DApps son aplicaciones construidas sobre una red descentralizada peer to peer (como Ethereum), que combina contratos inteligentes y una interfaz.

Una DApp puede tener un código de interfaz, así como interfaces de usuario, escritos en cualquier idioma (como una aplicación común de programación), mientras que su código no visible por el usuario (su backend) funciona en una plataforma descentralizada.

Dado que en Ethereum los contratos inteligentes son accesibles y transparentes, como las API abiertas, las DApps pueden incluir conexiones con otros contratos inteligentes, lo cual quiere decir que son interoperables.

La diferencia fundamental entre una DApp y una app tradicional es que mientras éstas operan en un servidor central y en general dependen de una compañía (como pueden ser Facebook o Google), las DApps no tienen servidor central y operan de forma descentralizada.

Esta diferencia de arquitectura es crucial para entender las posibilidades que brindan estas aplicaciones, que pueden funcionar de forma comunitaria.

Existe una gran variedad de DApps con diferentes casos de uso, que van desde los videojuegos (Gods Unchained) a plataformas de redes sociales (Mastodon), billeteras de criptomonedas o aplicaciones DeFi.

Dapps o aplicaciones descentralizadas
La computadora distribuida que resulta ser la red de Ethereum permitió la creación de apps descentralizadas.

Ventajas de las DApps

  • Cero inactividad: una vez implementado el contrato inteligente en el núcleo de una aplicación y en la cadena de bloques, la red en conjunto siempre podrá atender a quienes busquen interactuar con el contrato. Por lo tanto, no se pueden lanzar ataques de denegación de servicio dirigidos a DApps individuales.
  • Privacidad: no se necesita proporcionar una identidad real para implementar o interactuar con una DApp.
  • Resistencia a la censura: ninguna entidad en la red puede impedir que los usuarios envíen transacciones o implementen DApps.
  • Integridad de los datos: los datos almacenados en la cadena de bloques son inmutables e indiscutibles, gracias a las criptografía. No se pueden falsificar transacciones u otros datos que ya se hayan hecho públicos.
  • Computación sin servidores centrales: los contratos inteligentes se pueden analizar y se garantiza que se ejecutarán de manera predecible, sin la necesidad de confiar en una autoridad central.
  • Modularidad (Composability): una de las funciones más simpáticas y funcionales de las DApps es que, al correr bajo la misma blockchain y usar lenguajes de programación compatibles, son muy fáciles de usar como elementos para crear nuevas aplicaciones a partir de las preexistentes. De esta forma, el “roce” entre las DApps se reduce al mínimo, dando lugar a la creación de todo un ecosistema compatible entre sí.

reward 0%