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El riesgo y las estafas

Podemos definir el riesgo como la posibilidad de que un portafolio de inversiones no cumpla con los objetivos financieros. Esto es, en pocas palabras, hacer operaciones que le hagan perder dinero al inversor, o no ganar nada.

Por portafolio nos referimos al conjunto de herramientas o instrumentos financieros de determinado usuario o institución. Un portafolio es la suma de cada acción, bono, moneda y derivados que una persona o empresa tiene en su poder.

En el caso del inversor cripto, el portafolio está conformado por cada criptomoneda o token que posee.

Cómo funciona el riesgo

En líneas generales, cuanto mayor es la posibilidad de ganancia, mayor es también el riesgo asociado a esa inversión.

Pensemos unos segundos en dos activos digitales diferentes, como pueden ser Bitcoin y DAI. Bitcoin es un activo muy riesgoso, dada la volatilidad de su precio, pero que permite obtener grandes ganancias. DAI, en cambio, es un activo con un riesgo muy bajo pero cuyo rendimiento es casi nulo.

Existen varios riesgos a considerar al armar un portafolio de inversiones. El primero es inherente al propio mercado: dado que las criptomonedas determinan su valor por la oferta y la demanda, sin intervención alguna, las alzas y bajas están marcadas por las tendencias de compra-venta.

Por ejemplo, si todos los poseedores de una criptomoneda quisieran vender todas sus unidades a cualquier costo, el precio se desplomaría.

El riesgo y las estafas a la hora de invertir
En líneas generales, al invertir en la búsqueda de mejores retornos se debe estar dispuesto a asumir riesgos altos.

Esto nos lleva al siguiente riesgo, asociado a tener inversiones en un solo tipo de activo. Si lo hacemos y éste se deprecia, perderemos nuestro dinero. En cambio, si diversificamos nuestro portafolio, nos protegeremos mejor contra el riesgo.

Existe otro tipo de riesgo asociado con la liquidez, y tiene que ver con el volumen de mercado de cada activo. Si un inversor compra un activo pero su mercado es tan pequeño que nadie quiere comprarlo, tendrá que venderlo a un precio más bajo para poder recuperar algo de dinero.

Por último, existe un riesgo asociado a la capacidad de cada inversor de “mantener la posición”, de seguir sosteniendo una inversión en el tiempo. A veces, sucesos imprevistos nos obligan a desarmar nuestro portafolio para disponer de dinero en efectivo. Y si este imprevisto sucede durante un mercado a la baja, habremos perdido dinero.

Cómo mitigar el riesgo

Lo fundamental a la hora de entender el riesgo es asumir que es una variable intrínseca a cualquier inversión. Por eso, nunca deberíamos asumir más riesgo del que estemos dispuestos a sobrellevar.

Una buena opción para administrar el riesgo es diversificar el portafolio en diferentes tipos de criptomonedas. Podemos tener por un lado activos de riesgo como bitcoins y, por otro, de bajo riesgo en stablecoins como USD Coin o DAI.

Tener en cuenta la posibilidad de que sucedan eventos imprevistos también es una forma de morigerar el riesgo. En vez de invertir todos nuestros ahorros, podemos separar una parte para eventos inesperados y sólo usar para inversiones el dinero que no necesitaremos.

Otra variable importante puede ser el plazo: quizá estemos dispuestos a armar un portafolio por un lapso de un mes, dos meses, seis meses o un año. Tener claro de antemano cuál es el horizonte de nuestras inversiones también es una forma de mitigar el riesgo.

Identificar posibles estafas

Es sabido que el ecosistema cripto, al no estar regulado, es un terreno fértil para quienes quieren aprovecharse de la incredulidad de otros. Las estafas varían en alcance y en aparente seriedad. Incluso pueden camuflarse como proyectos creíbles respaldados por personas “confiables” y miembros del propio ecosistema.

Lo primero que hay que hacer es leer el white paper de cada proyecto y ver si ahí mismo se sostiene. Si tiene los conceptos y fundamentos claros, si se sabe cómo se va a minar, cómo se va a repartir inicialmente, cuales son los mecanismos de creación de tokens, cuál es la cantidad total de circulación.

Además, en la medida de lo posible, es recomendable investigar acerca del código del proyecto: si está publicado o si lo será, si será auditado, si cuenta con una comunidad de programadores. Lo mismo con el roadmap del proyecto: si cada milestone es creíble, si tiene chances de ser concretado.

Por último, se puede recurrir a la opinión de sitios especializados como pueden ser algunos portales de noticias cripto. Si bien esta información es buena y complementaria, nunca reemplaza la necesidad de hacer una investigación propia.

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